Publicado el 1/10/2020 Categoría: Actualidad, Medidas

Hacienda activa la cláusula de salvaguarda de la UE y suspende todas las reglas fiscales para 2020 y 2021



 

El ministerio rectifica y permitirá a los ayuntamientos que hagan uso de sus remanentes. La medida, además, elimina los objetivos de déficit y no será necesario que sean aprobados por el Congreso, lo que allana la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado

 

Hacienda ha suspendido todas las reglas fiscales para 2020 y 2021. La responsable del Ministerio y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha anunciado este miércoles la medida por la que se activa la cláusula de salvaguarda de la Comisión Europea, y que supone una decisión totalmente “extraordinaria” con la que se tratar de hacer frente a la crisis del coronavirus.

 

Las consecuencias son numerosas y todas ellas muy relevantes. Por una parte, “quedan sin efectos los objetivos de estabilidad y de deuda pública de 2020 y 2021 y tampoco se aplicará la regla de gasto para esos ejercicios”, y el Gobierno ya no tendrá que someter a votación en el Congreso la senda de déficit. Este paso, básico para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), podría generar problemas al Ejecutivo, de modo que Hacienda allana el camino para la tramitación del las cuentas.

 

Además, “se suspende la exigencia de que comunidades autónomas y entidades destinen su superávit a amortizar deuda y los objetivos de estabilidad ya no actuarán como límite a las inversiones financieramente sostenibles“. Y a todo ello se suma que los ayuntamientos podrán “recurrir a sus remanentes de tesorería para colaborar así en la reconstrucción económica y social”, una petición que ha sido realizada en numerosas ocasiones por la entidades locales, que desató un enfrentamiento en el seno de la Femp y que acabó suponiendo un duro revés para el Gobierno en el Congreso cuando trató de sacar adelante un decreto por el que se crearía un fondo de 5.000 millones.

 

Fuente:  EL MUNDO

 

Más información: https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2020/09/30/5f745b7a21efa077288b45a5.html