Publicado el 17/09/2020 Categoría: Actualidad, Laboral

Encuesta sobre teletrabajo. Cámara de España



Tras la experiencia del confinamiento provocado por la pandemia de covid-19, el 74% de los españoles considera que su trabajo le permite trabajar en remoto total o parcialmente, según los datos de la encuesta “Los españoles quieren teletrabajar”, que ha sido presentada hoy en la Cámara de Comercio de España.

En la presentación del informe han participado la directora general de la Cámara de España, Inmaculada Riera; la presidenta de Woman In a Legal World, Marlen Estévez; la presidenta de 50&50 Gender Leadership, Gloria Lomana; y la autora de la encuesta, Adriana Scozzafava, Ejecutiva Senior del IESE Business School.

Para Inmaculada Riera, el teletrabajo está invariablemente unido a la digitalización, por lo que es necesario impulsar las competencias digitales en toda la sociedad española. En el caso empresarial, las pymes son las que más dificultades pueden encontrar. “La digitalización y el teletrabajo”, ha afirmado la directora general de la Cámara de España, “son una gran oportunidad y hay que saber aprovecharlas. Son oportunidades integradoras que suponen retos y cambios con impacto económicos y socioculturales”.

Gloria Lomana ha señalado que los empleados que consideran que pueden realizar trabajo a distancia se enfrentan a varios retos: la disposición de recursos, la voluntad por parte de la empresa y, principalmente, la dificultad para separar el horario laboral del personal.

La presidenta de Woman In a Legal World, Marlen Estévez, ha puesto señalado dos dificultades que presenta el teletrabajo: medir la productividad y el desempeño. “Las empresas tienen que adaptar sus sistemas de medición de desempeño a esta nueva modalidad de trabajo”, ha dicho.

Los datos de la encuesta

Según los datos del estudio, las personas que consideran que el tipo de trabajo que desarrollan sí les permite teletrabajar totalmente, estarían dispuestas a hacerlo la mayor parte de la semana, es decir, entre 3 y 4 días.

En cuanto a las dificultades que se encuentran los trabajadores, el 41 % de los encuestados considera necesario disponer de mejores recursos técnicos, como portátiles o conexiones a internet.

La voluntad por parte de las empresas se presenta como el segundo factor clave señalado por los encuestados. En concreto, el compromiso y responsabilidad de los empleados o la confianza por parte de los jefes. En ambos casos se trata de factores que plantean un cambio cultural en las organizaciones.

En cuanto a las ventajas que señalan sobre el trabajo en remoto, el 62 % cree que la más importante es reducir el tiempo de desplazamiento. En segundo lugar, con un 59 %, se sitúa el ahorro en gastos personales (ropa y alimentación) y en tercer lugar (53 %) pasar más tiempo con su familia. Por el contrario, entre los principales inconvenientes del teletrabajo, los encuestados señalan, con un 50 %, la falta de contacto social; un 44 % la confusión entre el horario laboral y la vida personal; y, en tercer lugar, la sobrecarga de trabajo (37 %).

El ahorro por esta forma de trabajo no es solo para la empresa. Los trabajadores podrían ahorrar cada año entre 264 y 660 euros en transporte y hasta 616 euros en comida.

Sobre el ahorro por parte de la empresa, vendría por la reducción en el uso de espacio de oficina. Factores adicionales como menos viajes o consumo de material de oficina, si bien se identifican como partidas posibles de ahorro, la experiencia demuestra que es difícil establecer una correlación directa con el teletrabajo, según recoge la encuesta. Aun así, una empresa con 100 empleados en el que se teletrabajara dos días y medio a la semana podría generar un ahorro medio de costes de 1.350 euros por trabajador al año.

Retos y futuro

Los resultados de la encuesta ponen en evidencia la necesidad de abordar tres aspectos: mejores medios técnicos, voluntad de la empresa en implementar el teletrabajo y distinción entre la jornada laboral y la vida personal. Al hacerlo, mejorarían las condiciones actuales del teletrabajo y ello contribuiría a la sostenibilidad de un modelo con beneficios sociales y económicos. Un esquema de trabajo flexible que conjugue trabajo presencial y en remoto, es una demanda de una sociedad que apuesta por un modelo más humano y sostenible.

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