Publicado el 16/07/2020 Categoría: Actualidad

Las tres limitaciones del fondo europeo de recuperación



Todos los esfuerzos del Gobierno están centrados en sacar adelante cuanto antes el fondo europeo de recuperación que se negocia el 17 y 18 de julio en Bruselas.

 

 

El presidente Pedro Sánchez lleva toda la semana reuniéndose con líderes comunitarios para convencerles de que “julio es el mes del acuerdo”. Sánchez fía sus esperanzas en este fondo para sufragar las medidas que ayuden a salvar a la economía española, sin músculo fiscal para levantarse por sí misma del golpe del Covid-19. Pero, ¿y si el plan europeo de recuperación tampoco es suficiente?

 

“El Plan adolece de tres problemas que limitan seriamente su capacidad como instrumento de recuperación”, advierte Funcas en su última edición de Cuadernos de Información Económica, publicado ayer.

 

Para empezar, falta dinero. Los 750.000 millones de euros de la propuesta de la Comisión no da para financiar la respuesta a una crisis de estas dimensiones. La Fundación de las Cajas de Ahorros subraya la “limitada cuantía” del plan, apenas un 5,4% del PIB de la Unión Europea, siendo las ayudas directas un 3,1%, muy lejos de las medidas de impulso fiscal puestas en marcha en Estados Unidos (9,1% del PIB) o en la propia Alemania (13,3%).

 

En segundo lugar, tardará demasiado tiempo en desembolsarse. El calendario de ejecución del fondo, repartido en más de cinco años, “es demasiado largo para hacer frente a las necesidades inmediatas de impulso a la demanda”, explica Funcas. Y eso sin contar con que los países no podrán hacer uso del dinero hasta 2021. Aunque los líderes europeos llegaran a un acuerdo este mismo mes, lo que parece difícil, la puesta en marcha del instrumento europeo tardaría todavía varios meses. Otras entidades como la agencia de ráting S&P cuentan en sus pronósticos con que las partidas no estarán disponibles hasta 2021, lo que afectará negativamente a los países más golpeados por la pandemia, como España.

 

Funcas avisa de una tercera limitación, en relación con la orientación del propio fondo. Los países parecen más preocupados de vincularlo con reformas estructurales “que por asegurar la reactivación inmediata de la economía”, apunta la entidad. En ese sentido, Funcas recomienda al Gobierno centrarse en las ayudas europeas ya existentes, como el Mede: “Una alternativa que no está sujeta a reglas especiales de condicionalidad”.

 

Fiarlo todo a que el fondo europeo rescate la economía española parece arriesgado. España sigue siendo uno de los países más afectados por la pandemia y con peores perspectivas de impacto de la crisis sobre la economía, según han advertido desde Funcas, hasta el Banco de España. El informe publicado ayer, de hecho, avisa de que “no parece factible alcanzar el nivel de PIB de finales de 2019 hasta el año 2023”. Y la situación podría ser todavía peor: en caso de mala gestión de un hipotético rebrote, la economía española podría caer un 13,1% este año y continuar la recesión el que viene, con otro descenso del 1,2%, según advirtió ayer Mapfre, la primera entidad que estima caídas del PIB todavía en 2021.

 

Funcas recomienda al Gobierno centrarse en las ayudas europeas ya disponibles, como el fondo de reaseguro del desempleo (SURE) o el fondo de rescate del Mede.

 

“Las medidas aprobadas por el Consejo el 23 de abril pueden ser una herramienta valiosa para sostener una parte de los impulsos fiscales nacionales a corto plazo sin esperar al Plan Europeo de Recuperación”, aconseja Funcas. Aunque el Gobierno ha dejado en el aire si solicitará el Mede, todo apunta a que sin un fondo de recuperación a tiempo, no tendrá alternativa.

 

Fuente :https://www.expansion.com/economia/2020/07/16/5f0f3a1de5fdea6a7f8b462b.html