Publicado el 24/06/2020 Categoría: Actualidad

El Banco de España, a favor de prorrogar los ERTE y la liquidez a empresas viables



El gobernador, Pablo Hernández de Cos, señala que, una vez agotados los avales ICO, hay que asegurar que las empresas continúan teniendo acceso a la liquidez a través de mecanismos de garantía pública. También aboga por revisar los procesos de reestructuración e insolvencia empresarial, y reclama un programa de reformas estructurales ambiciosas

 

 

 

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, se ha mostrado a favor de prolongar los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) vinculados al Covid en algunos sectores o empresas para evitar ahondar en la crisis económica.

Durante su comparecencia en la Comisión de Reconstrucción Social y Económica del Congreso, Hernández de Cos ha señalado que “tiene sentido mantener los ERTE y asegurar los mecanismos de flexibilidad para las empresas” en la medida en que algunos efectos adversos de la crisis pudieran extenderse en el tiempo.

“Parece apropiado mantener durante un horizonte más amplio que el inicialmente previsto algunas de estas medidas de apoyo al empleo y a las rentas de los hogares más vulnerables”, ha señalado, tras detallar que la economía habría caído entre el 16% y el 22% en el segundo trimestre del año.

No obstante, ha señalado que a la hora de implementar una eventual extensión, “es fundamental que se mantengan tanto el carácter focalizado de éstas como su carácter temporal”.

En este sentido, ha añadido que debería evitarse que estas medidas de apoyo acaben retrasando de forma ineficiente los ajustes estructurales que deban producirse en algunos sectores o empresas (por ejemplo, en el caso de los ERTE) o distorsionando permanentemente las decisiones de participación en el mercado laboral de algunos colectivos (como es el caso de algunos subsidios).

Avales ICO y marco de insolvencias empresariales

Hernández de Cos también ha remarcado que una vez superada la fase crítica de la crisis, los recursos financieros para sostener a las empresas deberían primar a aquellas con perspectivas sólidas de viabilidad. Ha explicado que, tras agotarse el actual programa de avales del ICO, hay que asegurar que las empresas continúan teniendo acceso a la liquidez a través de mecanismos de garantía pública adicionales. No obstante, ha incidido en que los recursos se deben reasignar a las empresas y sectores que pueden contribuir en mayor medida a la recuperación de la actividad y el empleo.

En este sentido, el gobernador ha valorado de forma “muy positiva” el funcionamiento de los avales del ICO para que las entidades financieras concedan financiación a las empresas. Preguntado por la conducta de las entidades financieras a la hora de hacer llegar la financiación, Hernández de Cos ha apuntado que, hasta ayer, el servicio de reclamaciones del Banco de España había recibido únicamente 68 reclamaciones, de las cuales 62 eran relativas a denegación de préstamos, por lo que, ante más de medio millón de operaciones del ICO, consideró que se trata de una tasa de reclamación “bastante baja”.

Además, ha defendido que los bancos “no tienen obligación de conceder financiación a empresas no viables”, ya que “los supervisores exigimos que hagan un análisis adecuado del riesgo”.

El gobernador del Banco de España ha señalado que, hasta el 14 de junio, el importe de avales solicitados ascendía a casi 52.800 millones de euros, que han permitido movilizar recursos a través de nuevos préstamos y otras modalidades de financiación de algo más de 69.000 millones de euros De éstos, casi 48.800 millones de euros se han destinado a las pymes y a los autónomos”.

Por otra parte, Hernández de Cos ha abogado por revisar los procesos de reestructuración e insolvencia empresarial, con el objeto de reforzar su agilidad y eficacia para que las empresas con dificultades financieras, “cuyo número aumentará previsiblemente en los próximos meses”, tengan acceso a un marco de reestructuración preventiva que les permita continuar con su actividad empresarial cuando aún son viables.

Rechazo a la banca pública

El máximo responsable del Banco de España también ha recalcado que en el sistema financiero español no hay un fallo de mercado que justifique la creación de una banca pública.

Ha indicado que “los bancos privados hacen la labor de dar acceso a financiación a hogares y empresas, midiendo el riesgo”, por lo que “si queremos una banca pública para financiar a hogares y empresas que tienen un riesgo excesivo, no le den un préstamo, denle una subvención”.

“Yo no veo el fallo de mercado para justificar una banca publica”, ha asegurado Hernández de Cos, que se ha preguntado “por qué le tenemos que llamar banco” a un instrumento público que dé recursos a hogares o empresas con riesgo excesivo.

“La política fiscal ya tiene instrumentos para hacer eso con toda discrecionalidad; otra cosa es que sea más o menos eficiente, pero ese es otro debate”, ha indicado.

Reformas ambiciosas

Hernández de Cos ha incidido en que a medio plazo se hace necesaria una agenda de reformas ambiciosa que afronte los desafíos económicos que deja la crisis y que son apremiantes. Se ha referido a la necesidad de sanear las cuentas públicas a medio plazo a través de una estrategia que sea urgente, integral, permanente y evaluable.

“Ambiciosa para asentar las bases de un crecimiento sostenible, urgente para generar efectos positivos a corto plazo”, ha explicado, al tiempo que ha avisado que la consolidación fiscal “solo debe acometerse cuando la economía tenga una senda de crecimiento sólido”. Además, ha incidido en que las medidas para reducir el déficit deben ser evaluables, permanentes y diseñadas con un elevado consenso político.

Para el gobernador del Banco de España también es prioritario que las medidas que afronten la crisis no endurezcan la financiación bancaria.

Ha señalado que para afrontar con éxito la respuesta económica a la pandemia no deberá dirigirse solo a sostener temporalmente las rentas de las empresas y los trabajadores afectados, sino que también tendrá que favorecer la adaptación del tejido productivo a las nuevas realidades y la reasignación eficiente de los recursos entre sectores y empresas

 

 

Fuente: https://www.expansion.com/economia/2020/06/23/5ef19dcce5fdea43258b459e.html