Publicado el 30/04/2020 Categoría: Actualidad, Eventos

Expertos de AON advierten del aumento del riesgo político en las operaciones internacionales como consecuencia de la pandemia de Covid-19



Previsiblemente, la pandemia provocará importantes alteraciones en los proyectos en los países emergentes, incluyendo retrasos y cancelaciones, para los cuales las empresas deberán anticiparse y blindarse.

 

La pandemia de COVID-19 traerá consigo un aumento del riesgo político para las empresas con presencia internacional, especialmente para aquellas compañías con operaciones en regiones emergentes como África o Latinoamérica. Así lo han puesto de manifiesto Paula Menéndez, responsable de Political Risk & Structured Credit Solutions de Aon España, y Alfonso Satrústegui, responsable de Surety de Aon España, en un nuevo webinario sobre internacionalización organizado por el Club de Exportadores e Inversores  y la consultora Iberglobal.

 

“El coronavirus va a provocar un aumento de la incertidumbre geopolítica en todo el mundo y, aunque en los países emergentes la pandemia lleva un cierto desfase con respecto a Europa y Estados Unidos, creemos que en los próximos meses se pueden producir parones o cancelaciones de proyectos, impagos o retrasos a la hora de ejecutarlos”, ha asegurado Paula Menéndez, quien ha señalado la importancia de que las empresas se anticipen a la gestión del riesgo para poder hacer frente con solvencia a esta situación.

 

Paula Menéndez ha explicado que hasta setenta compañías en el mundo ofrecen soluciones para blindarse frente al riesgo político, con coberturas que incluyen cancelaciones de contrato, impagos, retrasos, ejecución de avales, cancelación de licencias o violencia política, entre otras coberturas. En España serían tres las compañías que ofrecen este tipo de servicios, cuya contratación ha crecido exponencialmente en los últimos años.

 

Alerta ante el incumplimiento de contratos

 

Sobre el impacto que tendrá el coronavirus sobre la caución en los contratos, Alfonso Satrústegui ha señalado la importancia de que las empresas revisen si existe en sus contratos una clausula que ampare la alteración de las condiciones por causas de fuerza mayor: “Las causas de fuerza mayor atienden a circunstancias imprevisibles e inevitables, por lo que ninguna de las dos partes puede actuar. En función de si el contrato está basado en la legislación de los países anglosajones o no, esta situación podría tener más o menos repercusión en la empresa, puesto que la fuerza mayor la eximiría de determinados incumplimientos”, ha asegurado.

 

Satrústegui ha subrayado también que los mercados aseguradores serán más restrictivos en los próximos meses: “Se producirán recortes en la capacidad de líneas de caución existentes, incluso podrían cancelarse algunas concedidas, y veremos con frecuencia la inclusión de clausulas anti-COVID-19 mediante las cuales las compañías aseguradoras evitarán que se puedan ejecutar las fianzas con motivo de las situaciones derivadas de la pandemia”.

 

Satrústegui también ha destacado el parón que el coronavirus supondrán en un mercado —el de los productos relacionados con caución— que en los últimos años estaba comenzando a despegar en nuestro país: “La tendencia positiva en caución que se estaba produciendo en nuestro país es probable que se retraiga como consecuencia del COVID-19 y que tengamos que empezar de nuevo desde situaciones existentes años atrás”, ha asegurado.