Publicado el 16/04/2020 Categoría: Actualidad

Industria inicia una ronda de contactos con los clústeres para planificar escenarios tras la alarma sanitaria



 

La Consejería de Innovación, Industria, Transportes y Comercio, a través de SODERCAN, ha comenzado una ronda de contactos con los clústeres industriales de Cantabria para analizar la situación de los distintos sectores e intentar adelantarse con medidas a la situación de las empresas tras el COVID-19.

El consejero de Industria, Francisco Martín, ha señalado que “ahora más que nunca, hay que empezar a pensar en los posibles escenarios en los que se encontrarán nuestras pymes una vez finalice esta crisis sanitaria, que previsiblemente dará paso a una situación difícil para ellas, tanto desde la adaptación de productos y procesos, búsqueda de nuevos nichos de venta y mercados o de proveedores”.

Los directores generales de Industria, Raul Pelayo; Innovación, Jorge Muyo; y el de SODERCAN, Javier Carrión, comenzaron ayer una toma de contacto con los responsables del clúster de energía martítima (Sea of Innovation), el de automoción (Gira) y el TIC, que son “quienes conocen de primera mano la situación del sector y sus posibles necesidades técnicas y financieras”, según el consejero. Los encuentros, a través de videoconferencia, han seguido en la jornada de hoy con los de Defensa (CID), Industria Nuclear, Marítimo (MARCA) e Investigación del Fuego (CIF).

“Lo que pretendemos es escuchar a los máximos representantes del sector, conocer sus necesidades y perspectivas de futuro, testar las ideas básicas con los diferentes sectores y si son compartidas se iniciará la preparación y puesta en marcha de un plan de acción para todo el tejido industrial”, ha señalado Martín.

“De este modo ¿ ha añadido el consejero- queremos que el mayor número posible de pymes industriales cántabras, y en el menor plazo posible, preparen y apliquen planes de reestructuración y adaptación que les permita enfrentar las consecuencias de la crisis de la mejor manera”.

Para el consejero, “este objetivo global requiere dos objetivos específicos: que las empresas sean capaces de conocer perfectamente su situación en este momento, definir las medidas que deben tomar, y que puedan obtener la financiación necesaria para ambas cosas”.